En esta pintura, un cráneo monumental de triceratops flota suspendido en el interior de un túnel, desafiando tanto la lógica gravitacional como la narrativa temporal.
El fósil, símbolo de un pasado remoto y extinto, se inserta en una infraestructura urbana contemporánea, generando una escena que oscila entre lo científico, lo arqueológico y lo fantástico. La obra sugiere una superposición de tiempos donde la historia natural irrumpe en el presente como una aparición espectral.
Galería de Imágenes